Poema

Hacia ningún lugar

· Bala Perdida

Hacia ningún lugar    

El tren lleno pero no de personas. La juventud se ha esfumado entre pantallas, nadie está conectado, al menos con la realidad, sus ojos inyectados en sangre de trasnochar y coquetear con las drogas. El tren va lleno pero no hay humanos. Nadie lee, nadie escribe, nadie piensa quizá por temor al Gran Hermano de Orwell aunque claro nadie sabe quienes son ambos, pues le prefieren pero en un programa de la maldita televisión. El Quevedo de los sueños y la prosa, ese soldado poeta, ahora es un hombre que se hace llamar cantante y balbucea apenas unas palabras con algo que llaman música. El tren va lleno de animales sin mente, de autómatas que repiten todos los días la misma historia para no salirse del rebaño. Chicas pintándose para ser miradas como cuadros... y yo creyendo que viajaba, hacia ningún lugar.

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